Historia Medieval

EXPANSIÓN ECONÓMICA Y TRANSFORMACIONES SOCIALES

 

 

 

INTRODUCCIÓN

       

El final de lo que hemos convenido en llamar Alta Edad Media va a ser un período caracterizado por la cantidad y profundidad de los cambios que se van a producir en todos los órdenes de la vida de los seres humanos, aunque hay una serie de factores que aparecen a los ojos de los historiadores como más evidentes:

*     De una situación demográfica de índices bajos, se pasa a una demografía en desarrollo, llegándose casi a la superpoblación de algunas zonas.

*     De una economía en contracción, se pasa a una economía en expansión.

*     De una economía de subsistencia, se pasa a una economía de mercado, monetaria y de gran radio de acción.

*     De una economía de autoconsumo, se pasa a una economía de producción que se aproxima al concepto de economía industrial.

*     De una economía de signo primario (agrícola y ganadera), se pasa a una economía en que los sectores secundario y terciario empiezan a adquirir importancia.

        A finales del siglo XIII, el proceso ha culminado de tal forma que empieza un período de regresión que dará lugar a la terrible crisis del siglo XIV.

        Desde el punto de vista ideológico-cultural, también se pasa de una etapa de sombras durante la Alta Edad Media, a una etapa de luces en la Plena Edad Media, para volver a sufrir una nueva etapa de crisis, sobre todo de valores, en la Baja Edad Media.

 

        El Factor Demográfico, como hemos dicho, varía desde un índice muy bajo durante la Alta Edad Media a la casi superpoblación de la Plena Edad Media.

*     Causas: Este cambio se produce por la combinación de dos factores:

a) Aumento en la producción que permite alimentar mejor a la creciente población.

b) Disminución de guerras y matanzas indiscriminadas, incluyendo en éstas últimas a las terribles epidemias de peste.

*     Consecuencias: El aumento demográfico fue capaz de aportar mano de obra al abanico de posibilidades de producción y progreso y así salir del estancamiento altomedieval.

El desarrollo económico (al igual que las contracciones económicas), se produce siempre en espiral. La actividad agrícola en este período no puede ser explicada sin una transformación industrial de gran envergadura capaz de ofrecer soluciones nuevas a problemas viejos mediante el concurso de mano de obra capacitada que solo una agricultura en desarrollo podía proporcionar.

 

LAS BASES DEMOGRÁFICAS

 

        Como ya se ha dicho, se constata un considerable aumento de población:

*     En la época de Justiniano (527 - 565): La población europea alcanza los índices más bajos. Según Procopio, los ejércitos de Justiniano avanzan llevando la muerte, no solo a punta de espada, sino también porque es la peor época en cuanto a plagas de peste. Las guerras provocan una serie de calamidades en la población (desnutrición, etc.) que llevan a los individuos a ser blanco fácil de pandemias.

*     Tras Justiniano: Europa Occidental comienza a recuperar lentamente la salud fundamentalmente porque faltan los grandes azotes de peste.

*     Con el paso de los siglos, hasta alcanzar el año 800, Europa va a recuperar una estabilidad política en la que se superan las grandes invasiones y lentamente se recupera la paz, la producción agrícola, la alimentación de las poblaciones y su resistencia a las enfermedades, van a hacer que las pestes no vuelvan a aparecer hasta el proceso que acaba con la gran peste de 1348.

*     En torno al 800 se han ido consolidando varios poderes políticos que proporcionan la estabilidad suficiente para ir frenando la violencia. Ya en el 800 podemos encontrar atisbos de recuperación demográfica y económica en ciertas áreas (Valles del Sena y del Ródano) y, aunque la documentación no es extrapolable a otras zonas, también es cierto que habrá documentación que se habrá perdido.

Las recuperaciones demográficas y económicas que son tan evidentes propician la radical transformación de las sociedades europeas:

*     De sociedades asediadas (1ª y 2ª invasiones), pasan a ser sociedades colonizadoras y expansivas, que se proyectan más allá de sus fronteras naturales, cuya expresión máxima fueron las cruzadas o la Reconquista y repoblación de la Península Ibérica.

A partir del 800, el Este de Europa también se ve proyectado más hacia el Este (Drang nach osten = Marcha germana hacia el Este). Avance de los germanos más allá del río Elba, sobre sus vecinos eslavos propiciado por la creación de las Marcas del Este por Carlomagno y que creó tales resentimientos que han estado en el trasfondo de las guerras mundiales.

Este proceso solo puede explicarse desde una situación de recuperación demográfica y económica 

*     En torno al año 1000 se produce el cambio de signo y ya se perciben todas las características que permiten augurar el progreso.

 

        Existen también circunstancias además de las político militares que hacen avanzar al mundo cristiano frente a un retroceso de los otros mundos (Islam) que hasta ese momento habían dado muestras de vitalidad.

        En el Sur del Mediterráneo (áreas ocupadas por el Islam) ha habido un retroceso demográfico muy sensible ¿Por qué?

*     Una pulsación climática favorable a Europa Occidental y desfavorable para el Sur del Mediterráneo. En torno a 700 - 800, empiezan a subir las temperaturas, lo que favorece al área nórdica y propicia allí un aumento demográfico.

*     Ya en la Plena Edad Media se produce un aumento de temperaturas que perjudica al Sur del Mediterráneo:

*     Proceso de desertización.

*     Disminución de los recursos económicos, sobre todo, agrícolas.

*     Disminución de los niveles de natalidad.

Estamos, en cualquier caso, en una etapa preestadística (caracterizada por la ausencia de estadísticas) en la que no es posible realizar seriaciones fiables. Solo tenemos números aislados de sectores concretos y áreas determinadas. Respecto al clima, no conocemos más que las consecuencias pero no conocemos la relación entre sus factores componentes, temperatura y humedad.

La Arqueología nos va ofreciendo cantidades de datos, las fuentes literarias, siempre subjetivas, lo son aún más con respecto al clima.

       

        La mejora de la climatología influirá en todos los aspectos así, en Europa, junto a las ventajas ya citadas hay que destacar la influencia positiva en la navegación y en las comunicaciones en general.

Los escandinavos realizaban desde el siglo VII expediciones hacia el Sur (Wikingos) o a través del Báltico (Varegos). Al alcanzar la Plena Edad Media, la navegación por el Mar del Norte y por el Atlántico Norte se hace más fácil, los normandos  van a llevar sus experiencias marineras hacia el Oeste y hay noticias de su presencia en Groenlandia (Greenland = Tierra verde), y en la península del Labrador, es decir, llegan a América. Esto solo sería posible en un período de bonanza en que se ha producido un retroceso de los hielos que permita la navegación por esas aguas y que Groenlandia se llame tierra verde.

        Este retroceso de los hielos está documentado en los glaciares europeos, proceso que se interrumpe en el tránsito del siglo XIII al XIV en que se produce otra pulsación climática. Sabemos que hay un enfriamiento del clima, sin que podamos valorar la combinación de sus componentes (temperatura y humedad), pero hay noticias literarias del adelantamiento de las fechas de helada en el Báltico y el Atlántico Norte.

        Se interrumpe la comunicación de los escandinavos con sus colonias de Groenlandia y Península del Labrador que debieron degenerar por falta de contacto con su metrópoli.

        Tenemos noticia de que se sucedieron años de sequía con años de intensas lluvias que, en ocasiones, fueron catastróficas. Convulsiones del clima que serán calamitosas para el Norte de Europa, a pesar de que se ha introducido una variedad de cereal más resistente y que existía una red de comunicaciones que permitía suministrar a las zonas que habían perdido sus cosechas.

        El desequilibrio entre producción y necesidad de la población, en un momento de explosión demográfica, dará lugar a un nuevo proceso de desnutrición poblacional que culminará con la crisis profunda del siglo XIV y su terrible peste de 1348.

 

 

LA EXPANSIÓN AGRARIA: LOS AVANCES ROTURADORES Y LOS NUEVOS APORTES TÉCNICOS

 

        La pulsación climática, con ser importante, tuvo que ser un elemento más a considerar, y por si misma no pudo garantizar un aumento productivo para alimentar una población cada vez más abultada, más aún si consideramos que partimos de una situación de carestía con una población infraalimentada.

        Fue necesario que cambiaran los mecanismos productivos, los historiadores hablan de una “auténtica revolución tecnológica” [1] de la que resaltaremos su proyección sobre la agricultura:

 

1. Un nuevo reequipamiento agrícola de Europa: Que pasa a trabajar la tierra con aperos de labranza metálicos abandonando los aperos de madera. No quiere esto decir que no se utilizasen los metales, lo que ocurre es que no había población suficiente para extraer más cantidad que permitiera utilizarlos para algo más que para fabricar armas. Un pequeño repunte agrícola permitió aportar esa mano de obra y extraer el suficiente metal para utilizarlo en la agricultura (arados, hoces, guadañas, azadas, etc.)

*     Los arados de metal conseguirán surcos mucho más profundos que serán vitales para los suelos profundos de la Europa Central y Nórdica.

2. Los Aparejos del Caballo: El mundo antiguo y el altomedieval, enjaretaron mal a los animales de tiro, ya que colocaron el correaje en el punto más alto y el punto de sujeción casi en el cuello de los animales que, de esta forma, iban mal oxigenados perdiendo fuerza para tirar de los pesos. El caballo no se utiliza para tirar de carros de carga.

En Oriente primero y después en Europa Occidental se experimenta otro sistema. El correaje baja significativamente y el punto de sujeción se instala en el pecho del caballo. A partir de ese momento, el caballo también se considera animal de tiro.

*     Tira de carros pesados.

*     Tira de arados.

El caballo se convierte, de esta forma, en el “animal estrella” de la Edad Media.

A esto hay que añadir una gran novedad, tras las experiencias llevadas a cabo en el siglo IX , se constata que después del milenio los caballos están herrados, antes del siglo IX no hay testimonios ni arqueológicos ni artísticos de la existencia de herraduras. Se ha encontrado una herradura asociada  a un estrato del siglo VI, pero se considera que es una alteración postdeposicional del citado nivel.

     A partir del año 1000 todo el occidente europeo tiene herraduras para sus caballos y se han multiplicado las herrerías a lo largo de los caminos. Esto posibilita el empleo del caballo para los transportes y las comunicaciones.

     A partir del milenio aparecen los estribos que tienen mucha importancia para el caballo considerado como montura (no animal de tiro). Habían existido algunas experiencias anteriores de utilización de estribos (correas colgando de las monturas), en la India (argollas para meter el dedo gordo) que se demostraron inoperantes en la Europa central y del norte.

     Se sospecha que el estribo sería aportado por alguno de los grupos migratorios  porque, las miniaturas altomedievales en que aparecen los cuatro jinetes del Apocalipsis aparecen aún con sus caballos ensillados, sus armas y sin estribos. La consecuencia de esta forma de montura (sin estribo) es la fragilidad del jinete sobre el caballo que le obliga a utilizar el siguiente armamento:

*     La espada pequeña.

*     Los arcos que se disparan desde la montura.

*     Lanzas sobre las cabezas.

 

     A partir de a introducción de los estribos aparece la nueva forma de combate propia de la Plena y Baja Edad Media que se basa en la caballería pesada. El caballero puede asentarse en la silla y apoyarse en los estribos formando una unidad con su cabalgadura sobre la que se asienta con mucha más firmeza.

     Progresivamente se impone lo que se ha dado en llamar “Nueva esgrima de la lanza”, consiste en variar decisivamente la empuñadura de la lanza que ahora se enristra debajo del brazo.

     El caballero, armado con una lanza cada vez más gruesa se convierte en un arma terrible para la infantería o la caballería ligera.

     Esto no quiere decir que se abandonara la tradición de la caballería ligera, al contrario, los musulmanes, por ejemplo, la utilizarán constantemente dando lugar al vocablo “jinetes” como sinónimo de caballería ligera. Antiguos “cenetes” del norte de África vinieron como mercenarios de Abd-al-Rahman III

     El Poema del Mío Cid recoge esta novedad armamentística cuando hace la mención de que los caballeros que acompañan al Cid, “enristran las lanzas”.

     Los “Torneos” pueden organizarse gracias a la nueva esgrima de la lanza. El torneo tiene como objetivo tratar de descabalgar al contrario mediante un golpe de lanza o romper la lanza contra el cuerpo del adversario, no había intención de herir al contrario pero, aún así, eran muy peligrosos.

     Las novedades tecnológicas en los équidos, permitieron introducir novedades, cada vez más evidentes, en la distribución del hábitat en la Europa occidental.

     La posibilidad de aplicar los équidos al trabajo del campo y al transporte de los campesinos, contribuyó a variar la distribución de la población al permitir a los campesinos residir a distancias muy superiores de las tierras de labor.

     Ello permitió la sustitución progresiva de un hábitat disperso por un hábitat condensado, lo que redundó en ventajas para la asistencia campesina, para la educación y para el comercio y la industria.

 

3. El Arado Pesado de Ruedas: Junto a las ventajas que proporciona el empleo de los équidos, hay que hablar de un elemento aún más renovador. El Arado Pesado de Ruedas que será un instrumento complicado compuesto por tres elementos: La reja tradicional, la reja chata y la vertedera. Estos tres elementos irán acomodados sobre lo que se llama cama o eje paralelo al suelo.

     Es un aparato de labranza muy complicado y caro pero que, en todo caso, benefició extraordinariamente a los campos agrícolas del norte.

     El arado tradicional del sur, de una sola reja, abre surcos de, a lo sumo, 30 cm. Siendo útil en tierras donde el exceso de agua no constituya un problema. Los campos se araban longitudinalmente  y, en ocasiones también transversalmente dando lugar a cuadrículas.

     Los valles aluviales del norte tenían tierras más profundas y en muchos casos empantanadas, el arado tradicional era aquí inoperante.

     Los romanos ya fueron conscientes del problema y, para favorecer el drenaje, experimentaron con arados más pesados pero no tuvieron éxito.

     Será en la Alta Edad Media (no sabemos donde ni cuando) cuando aparezcan los primeros síntomas de revolución, un armatoste muy pesado, muy complejo y equipado con ruedas que resultó eficacísimo para los terrenos del norte de Europa.

*     Disponía de una reja metálica poderosísima que penetraba en el suelo perpendicularmente, abriendo un surco en profundidad en función de una extraordinaria potencia de tiro.

*     Una reja muy pequeña y chata.

*     Una Vertedera oblicua que tiene la misión de echar la tierra a un lado.

 

        Las consecuencias de usar el Arado Pesado de Ruedas van a ser las siguientes:

a) El surco es mucho más profundo, lo que favorece el drenaje.

b) El surco es disimétrico (inclinado siempre al mismo lado) para favorecer la circulación del agua.

Este nuevo armatoste necesita multiplicar la fuerza de tiro, así aparecen arados tirados hasta por cuatro yuntas de animales, bueyes primero y caballos después, es decir, se necesitaban hasta ocho animales para poder usarlo. Este hecho va a suponer una transformación radical de las operaciones de labranza:

*     Estos instrumentos no permiten roturar tierras cuadradas, los campos se araban longitudinalmente por la dificultad que entrañaba darle la vuelta al conjunto.

*     La desaparición de tierras cuadradas y su sustitución por tierras alargadas es claro síntoma de la aparición de estos arados.

 

     El paso de dos a seis u ocho animales de tiro necesarios para mover estos arados significó un profundo cambio mental de los campesinos. Un campesino no podía mantener a ocho animales por lo que se hizo necesaria  la formación de “Cooperativas Agrícolas” bien espontáneas o bien encauzadas por los señores feudales.

     La consecuencia es que las tierras se labran de forma comunitaria reduciendo al máximo un esfuerzo que, en razón de las novedades técnicas, debe ser mayor físicamente.

     Para trabajar comunitariamente, es necesario proceder a la destrucción de los mojones que indican la parcelación anterior. Se pasa a una situación de “Campos abiertos”.

     Como todo va vinculado a una nueva fórmula productiva, los campos comunitarios se dividen en tres “hojas” que se utilizarán para:

a)   Siembra de Invierno.

b)   Siembra de Primavera.

c)   Barbecho.

     Significa reducir a 1/3  la superficie improductiva frente a la rotación bienal altomedieval que mantenía ½  de  tierras improductivas.

La introducción de las leguminosas,  favoreció los cultivos de primavera, especialmente la lenteja que tiene dos ventajas:

a) Fijan el nitrógeno (no agotan el suelo).

b) Abren el abanico de productos aptos para el consumo sobre todo a la baja sociedad aportando proteínas.

        La dieta alimenticia de la sociedad europea se enriqueció considerablemente aumentando sus defensas frente a enfermedades y plagas.

        La sociedad europea va a introducir el consumo de pescado, sobre todo de río, aunque no con demasiado éxito, van a aparecer piscifactorías.

        El progresivo desarrollo de las sociedades europeas, hace que éstas empiecen a tener excedentes agrícolas con lo que se va a recuperar la ganadería que, además, puede pastar en las tierras de barbecho estercolándolas espontáneamente, solucionándose así otro de los problemas habituales de los campos, la falta de abono

        La aplicación de este conjunto de técnicas de cultivo, en un momento en que la espiral aparecía de signo favorable, hizo que El rendimiento de los campos se llegase a multiplicar por cinco. El campesino debió pasar de una mentalidad individualista a una mentalidad más amplia de signo colectivo que propiciaría el trabajo en común y la utilización común de las nuevas técnicas

        Muchos grupos pretenden hacerse con la “paternidad” de estos cambios de técnicas y de estructuras, especialmente eslavos y germanos:

        Los eslavos pretenden que fueron ellos los que sacaron mayor provecho a estas técnicas ya que ellos ya tenían la tierra como patrimonio comunal.

        Las tribus eslavas se asentaron en función de una política de contención ejercida al sur por los bizantinos y al oeste por los germanos. Antes eran nómadas agricultores que cultivaban la tierra por el sistema de enriquecerla mediante el fuego y tras explotarla hasta agotarla, marchaban en busca de tierras nuevas.

        Reclaman la paternidad del arado pesado de ruedas que pondrían en funcionamiento ya que no tendrían que transformar ninguna estructura agraria porque eran de tradición comunitaria.

        El panorama de la Europa Central y Occidental cambia enormemente.

        Siguiendo a Duby, podemos afirmar que a lo largo de la Alta y Plena Edad Media, se produce un gran aumento de roturaciones, se ensanchan las tierras cultivadas a costa de bosques, zonas pantanosas e incluso del mar.

        Este proceso  roturador se va a producir en tres fases:

a) Roturación de las tierras marginales: Son las que están adyacentes a las tierras que ya están en cultivo, es una roturación espontánea que no exige más que talar unos metros de bosque, por ejemplo.

b) Roturaciones Intercaladas: Ya no se ensanchan las tierras inmediatas sino que se crean nuevas zonas de cultivo alejadas de los primitivos focos. Se trata de operaciones complejas que exigen desembolso económico y acumulación de esfuerzos. Este tipo de roturaciones, por tanto, no son, por lo común, espontaneas sino que exigen la intervención organizativa de una institución dentro del marco feudal:

*     Institución monástica: Especialmente los monasterios cistercienses.

*     Colonización señorial.

c) Grandes esfuerzos de recuperación de tierras: A base de grandes obras con drenajes, construcción de muros, tabiques, etc.

 

En este proceso de ocupación de tierras, se llega durante la última década del siglo XIII a alcanzar lo que se llama “tierras repulsivas” definidas así porque el esfuerzo que se hace para cultivarlas no es rentable en absoluto. De esta forma, se rompe la espiral de progreso en que el aumento demográfico iba acompañado por un incremento en la producción. Se comienza un declive productivo que acabará mostrando a los hombres del siglo XIV el espectro de las hambrunas y la crisis.

        El proceso de roturaciones  y de colonizaciones ha quedado definitivamente cortado en el siglo XIV y para crecer se hará necesario conquistar nuevas tierras.

        Quedan por considerar algunas cuestiones más:

        Los excedentes de mano de obra agrícola se pudieron aplicar al comercio y a la industria.

        En la Plena Edad Media se dan estas características [2] :

*     Paso de una economía de signo natural a una economía monetaria.

*     Paso de una economía de círculo de corto radio a una economía más amplia o de círculo de gran radio.

 

LA CIUDAD MEDIEVAL. DEL REPLIEGUE A LA EXPANSIÓN

 

        El marco de la Europa Occidental y Central se modifica creándose una red de ciudades muy tupida que va tomando cuerpo acabando en la Baja Edad Media por dominar todo el espacio, espacio en el que ya se puede diferenciar claramente entre ámbito rural y ámbito urbano.

        Europa se reintegra al ámbito cultural del Mediterráneo en el que las ciudades habían protagonizado todos y cada uno de los movimientos de progreso desde tiempos antiguos. Será el mundo urbano el que se encargará de acaudillar todos los movimientos de progreso en todos los sentidos. Las ciudades serán el eje de la vida económica, cultural y, por supuesto, política.

        Progresivamente se reconstruye un sistema de ocupación del espacio que, en términos pomposos se llama “Renacimiento Urbano”. Todo esto es posible gracias a todos los cambios habidos en el mundo agrícola estudiados anteriormente.

        La “Trama Urbana” recompuesta, organiza una serie de actividades industriales y mercantiles que tienden por sí mismas a reafirmar el proceso de urbanización (nuevamente la espiral de progreso).

        El contraste de los mundos de la Temprana Edad Media y los de la Plena Edad Media es evidente, de un mundo urbano reducido en la primera, a un mundo urbano en que las ciudades han consolidado su posición, hay una diferenciación de espacios entre los ámbitos urbano y rústico (murallas), hay construcciones emblemáticas (catedrales) y existen un comercio y una industria desarrollados, ciudades que son el eje de la vida militar. El contraste es evidente. Han pasado 1000 años que han resultado decisivos para la modificación del espacio.

        Un cambio que ha sido mucho más acusado en la Europa Occidental que en otros ámbitos. El mundo Islámico no padeció el proceso de ruralización, al contrario, potenció el mundo urbano.

        Las ciudades bizantinas tuvieron un papel esencial en la ordenación del Imperio.

        Donde hubo auténtica ruralización fue en el mundo cristiano, en la Europa Occidental y Central, donde se produjo un hundimiento de los esquemas urbanos, debido quizá a los siguientes factores:

a) La presencia del Imperio Romano había sido menos duradera y profunda. Ej. Las Islas Británicas y el mundo germánico al este del Rin.

b) La acción destructiva de las invasiones que habían quebrantado los esquemas tradicionales de ordenación del suelo (destruyen vías de comunicación, arrasan ciudades, destruyen el comercio, etc.).

c) En estas circunstancias, se producía el abandono de las ciudades o el “encastillamiento de grupos urbanos”.

 

LA TESIS DE PIRENNE  Y SUS MATIZACIONES

 

        En vista del contraste marcado entre el mundo europeo y el mediterráneo, han surgido una serie de teorías para resolver el problema del resurgimiento de las redes urbanas.

 

Tesis de Henry Pirenne [3] :

 

        La situación de la Alta Edad Media Occidental y Central, caracterizada por una marcada ruralización del espacio y un empobrecimiento económico, se va superando progresivamente gracias a la agilidad de unos comerciantes buhoneros que de forma individual y con muy pobres medios ponen en comunicación distintos ámbitos de este mundo europeo tan empobrecido. Son los que progresivamente van abriendo las nuevas rutas y estimulando nuevas necesidades económicas que a su vez estimulan la creación de excedentes de producción.

        Estos buhoneros que Henry Pirenne localiza en las fuentes hagiográficas donde se les llama “pies polvorientos”, terminan por buscar sedes fijas para sus actividades en las proximidades de los núcleos de población más aparentes (proximidades de un monasterio con abundante población alrededor, proximidades de una antigua civitas, etc.). Así se van formando los “Burg” o concentraciones de individuos dedicados a actividades de los sectores secundario y terciario (comercio y servicios). Ellos son los que van a cambiar las estructuras del mundo antiguo y van ideando las estructuras del mundo Plenomedieval.   

        Según Pirenne, había una especie de dicotomía entre el mundo Altomedieval con el nuevo mundo urbano, mercantilista y con vocación de progreso. Pirenne recuerda la máxima de que “El aire de las ciudades hace libres a los hombres”.

        La tesis de Pirenne fue inmediatamente contestada desde varios ámbitos, sobre todo geográficos. Pirenne habría seguido el modelo de formación de ciudades de su propio entorno (desembocadura del Rin), implantándolo con excesiva alegría al resto de Europa.

        Ya a partir de 1950 hay estudios regionales y abundante bibliografía estudiando el origen de las principales ciudades europeas. El estudio pormenorizado de estas áreas ha llevado a matizar la tesis de Pirenne.

 

 Tesis de Barel:

 Supuso una revisión en profundidad de los presupuestos de Pirenne. Barel afirma que, en la mayor parte de los casos, la aparición de ciudades nuevas se debió a la iniciativa y el esfuerzo de las autoridades feudales, laicas o eclesiásticas que vieron que la reanimación de núcleos urbanos les podía proporcionar mayor rentabilidad. Son los propios monasterios los que estimulan la formación de núcleos urbanos, en otras ocasiones son los “señores” laicos los que ofrecen privilegios a los futuros habitantes urbanos. Ej. Ciudad Rodrigo, Ciudad Real, o el caso más espectacular de la ciudad de Lübek, protegida por nobles alemanes y finalmente por el propio emperador.

        Así, en la mayor parte de los casos, las ciudades surgen dentro del esquema feudal de la época.

        El modelo urbano que tenemos es el modelo actual, caracterizado por unos rasgos urbanísticos claros, sin embargo, se impone la utilización de criterios nuevos capaces de calibrar y valorar la importancia de las ciudades.

        Los nuevos criterios de valoración se centran en las funciones que ejercen los núcleos de población, de manera que una población será más importante cuantas más funciones realice y las realice con mayor brillantez y con mayor radio de influencia. Así, tendremos como principales funciones:

1) Funciones político-administrativas: Ej. Madrid tendrá más que Sevilla que a su vez tendrá más que Jaén que solo tiene funciones administrativas.

2) Funciones de índole comercial: En ellas lo que mide la importancia es el radio de acción, generalmente medido por la expansión de su moneda. El mundo europeo contempla la extensión progresiva de esos tentáculos económicos ya que las ciudades organizan económicamente su entorno. Ej. El ámbito económico de Segovia llegaba hasta el Tajo, era de primer orden.

3) Función de ordenación social: Íntimamente ligada a la anterior la ciudad contribuye a la creación de una nueva clase, la clase media.

4) Funciones religiosas: La ejercen los centros espirituales del momento y pueden ser las sedes episcopales o sedes monásticas de prestigio. Santuarios de prestigio que atraen la atención de peregrinos venidos de lejos. Ej. Santiago de Compostela. En este sentido, Madrid no tenía ninguna importancia.

5) Función Militar: La articulación militar del espacio en una época como la Edad Media, merece una consideración aparte. Algunas redes urbanas proceden de un movimiento de encastillamiento que si fue negativo para ellas en la Alta Edad Media, ahora puede ser positivo como punto de partida de un crecimiento paulatino. Ej. Madrid que creció en torno a su Alcázar.

6) Función cultural, artística e incluso lúdica: Esta función, de gran peso en la época actual, ya comenzó a desarrollarse en la Edad Media. Las ciudades medievales demostraron hasta que punto ese hábitat concentrado y mejor ordenado podía incrementar la calidad de vida de sus habitantes.

Las ciudades fueron capaces muy pronto de competir con el campo en la creación de “estudia” (colegios), fermento de las futuras universidades. La Alta Edad Media había mantenido la tradición de la cultura antigua en los monasterios (en el campo), ahora van a ser las catedrales las que recobran un primer puesto en este itinerario de creación de centros de estudio, formación e investigación.

A partir de la Plena Edad Media, las ciudades son los focos de la cultura occidental y, al mismo tiempo, las ciudades se comportan como animadoras de la vida colectiva, atraen viajeros de todas partes, deslumbrados por todas las funciones que las ciudades desempeñan..

Esta atracción de gentes, propicia que las ciudades se conviertan en las principales atracciones de la época, fiestas, espectáculos que escandalizan a los moralistas que las conceptúan como sedes de todas las perversiones y vicios (en parte con razón pues las ciudades serán los focos de propaganda de los movimientos heréticos). La oposición entre campo y ciudad, será para ellos la oposición entre bien y mal, entre antiguos valores y nuevas perversiones 

 

        Con todo esto, se nos van a formar unos nuevos criterios que permiten liberar a la ciudad de esa imagen que tenía desde tiempos helenísticos. La ciudad es ahora una simple agrupación humana capaz de desempeñar una serie de funciones. Las grandes ciudades añaden a todo esto la grandeza monumental y acabado urbanístico.

 

TIPOLOGÍA DE LAS CIUDADES DEL PLENO MEDIEVO

 

        Los mejores modelos de vida urbana en el tránsito entre la Alta Edad Media y la Plena Edad Media, los encontramos en el Mediterráneo Oriental y en el Sur del Mediterráneo, en efecto, tanto el Imperio Bizantino como el Imperio Islámico fueron ámbitos que se ordenaron en torno a las ciudades.

 

1)  Constantinopla:

La ciudad por antonomasia, la heredera de la antigua Urbe (Roma), y de las características de la ciudad helenística que en ella se sublimaron fue Constantinopla, situada en un enclave estratégico, se convirtió en la Capital del Imperio bizantino.

En Constantinopla se van a encontrar todas las funciones enumeradas anteriormente:

La plaza central es el eje de toda la vida del Imperio:

*     El palacio real: Desde donde se va a desarrollar la función político administrativa.

*     La sede del Senado (ídem).

*     La catedral de Santa Sofía (función religiosa).

*     El hipódromo, donde los partidos dirimen sus diferencias (función cultural).

Constantinopla está dotada de unas magníficas murallas que refuerzan sus defensas naturales ( tres frentes de mar y una ladera escarpada), con ello, Constantinopla se convierte en el bastión de todo el Imperio bizantino (función militar).

También tiene una función económica indiscutible que le viene de ser la puerta entre Oriente y Occidente. En su puerto (El cuerno de oro), se acumularon mercancías de todo el mundo conocido. La función comercial la ejerce en sus tiendas y en sus calles porticadas en las que se asientan los principales almacenes y las mesas de los cambistas.

A todo este conjunto de funciones, se añade todo el concepto urbanístico  que la convierte en la quintaesencia de la ciudad helenística, reproduciendo esquemas de ciudades como Atenas o Corinto hasta conseguir que la ciudad de Constantino ofreciera la imagen de una ciudad con el abolengo del mundo antiguo.

Constantino dota a su ciudad de todas las infraestructuras de las ciudades clásicas, es una ciudad perfectamente urbanizada con vías amplias y plazas que hacen la función de las antiguas ágoras. A todo esto se añaden todos los edificios destinados al suministro de la ciudad (alimentos y agua), algibes y depósitos.

 

2)  Jerusalén

     Si Constantinopla tiene una planta real que se reproduce en los testimonios gráficos de la época, en Jerusalén se reproduce mal.

Si Constantinopla es una ciudad con “ansia de poder”, en Jerusalén lo que prima es el aura de la ciudad como espacio religioso de consideración sagrada:

*     Por los monumentos y reliquias que contiene.

*     Por su tradición de escenario de la Pasión de Cristo es, para el mundo occidental, la meta de todos sus itinerarios y el centro del mundo. Solo la Baja Edad Media destruirá la idea de que Jerusalén se hallaba en el centro del mundo. (toda la cartografía se construyó sobre el eje de Jerusalén, se pensaba que la cruz no proyectó sombra el día del equinoccio al mediodía).

Constantinopla mantuvo (salvo el paréntesis franco), su condición de capital del Imperio bizantino, Jerusalén, por el contrario, estuvo sometida a diversas ocupaciones:

*     Persas.

*     Musulmanes: Cuando el “anormal” (en sentido literal) califa Hadí que destruye el Santo Sepulcro  y hace estremecer a Occidente.

 

Continuando el avance hacia Oriente, nos encontramos con un nuevo modelo de ciudad que pertenece a otro ámbito cultural, el mundo islámico.

El mundo islámico no solo había mantenido el entramado urbano de los territorios conquistados sino que además lo había completado y ampliado (Fez, el Cairo, etc.). Los musulmanes protagonizan un segundo momento de fundación de ciudades por dos razones:

a) El Imperio islámico se extiende por un marco geográfico tradicionalmente urbanizado.

b) En la base de la predicación islámica está la idea de la Umma (comunidad islámica) que se pone de manifiesto en una serie de actos piadosos comunitarios. La religión favorece la vida en común.

c) Los musulmanes fundaron una serie de ciudades con propósito defensivo. El emir Muhammad, refunda Madrid en torno a su Alcázar.

 

3)  Bagdad

La ciudad emblemática del mundo islámico oriental fue Bagdad.

El califato abbasida traslada sus centros de poder de Damasco a Bagdad. El califa Al-Mansur (El victorioso) es el que la funda para demostrar las grandezas de su dinastía.

Bagdad reclama la tradición de Babilonia, fundada en el centro de Mesopotamia, también pretende ser el centro del mundo.

Al-Mansur crea una ciudad redonda, de doble círculo y en su centro coloca los edificios que van a desempeñar las principales funciones, religiosas, político-administrativas y militares. Además, tiene una función comercial de primerísimo rango y, por voluntad califal, se convierte en el eje del mundo cultural islámico, funda una “casa de la sabiduría” donde se reúnen todos los conocimientos mesopotámicos e iranios.

La “Ciudad redonda”, mantuvo hasta hace muy poco, la capacidad de acaudillar la fuerza del mundo islámico (en competencia con otras ciudades como El Cairo).

        Frente a todo esto, el Mundo Cristiano, ofrece una pobreza marcada porque es aquí donde hay un auténtico declive urbano del que Europa va a ir saliendo paulatinamente. También en Europa se pueden distinguir diferentes modelos.

 

4)  París

     Responde a la singularidad política y geográfica de su entorno. París es la consecuencia, en primer lugar, de un entorno privilegiado, en el Valle del Sena cuando éste va formando una serie de islas.

     La orilla norte tiene además un ancho refuerzo natural de carácter militar (es una zona pantanosa) que cobija “la tutela” y que permitió la ubicación en ella de una serie de santuarios paganos (desde tiempo de los galos) que, con la llegada del cristianismo se mantuvieron aunque cambiando su credo. La zona ofrece a la futura ciudad dos posibilidades:

*     La función militar.

*     La función religiosa.

     La orilla izquierda ofrece unos entornos ricos desde el punto de vista agrícola, la ciudad ofrecía, por tanto una función económica.

     Este conjunto de funciones atrae a Carlos el Calvo que, al fijar su residencia allí, aporta la función político-administrativa

     A partir de aquí se crea la Sede Episcopal que, junto a los monasterios  hacen posible la creación de la Universidad (función cultural).

   

        En el Mediterráneo el problema del resurgimiento urbano tiene un matiz diferente. En Italia siempre hubo ciudades, en la época de regresión perderían población e importancia, pero, en cualquier caso, continuaron comportándose como elementos estructuradores del espacio.

        Los elementos de la sociedad que habían dado el tono urbano en el mundo antiguo (los curiales), se retiran de las ciudades para refugiarse en sus villas. El caudillaje de las ciudades recae, desde entonces, en el elemento religioso, así, obispos e incluso papas se ocuparán de las cuestiones materiales de la vida urbana (el papa San León en Roma o Ambrosio obispo de Milán, por ejemplo), en ausencia de las magistraturas civiles.

 

1) Italia

     Durante la Alta Edad Media, el sur de Italia pasará de manos bizantinas a manos musulmanas, ambos imperios basan sus administraciones en redes urbanas, por lo que las ciudades del sur conservarán su esplendor.

     En el centro de Italia, la ciudad de Roma es capital de la cristiandad, al menos en occidente, si a eso añadimos que Roma es la ciudad donde están enterrados San Pedro y San Pablo y por tanto, un foco de peregrinación importantísimo, entendemos que no pierda su condición de gran ciudad.

     Las ciudades del norte de Italia si notan algo más la época de regresión urbana y por tanto va a ser más notorio el renacimiento urbano especialmente por motivos económico-comerciales, Florencia, Génova y Pisa serán los ejes de un tráfico mercantil de altas cotas.

     En la Italia del norte, además encontramos una ciudad nueva, Venecia. Venecia surge en contraposición a Rávena que era la capital política en la época del tránsito al medievo. Tiene indudables ventajas geográficas:

*               Esta rodeada de pantanos que permiten una evacuación discreta.

*               Conexión con una tierra firme que además es rica desde el punto de vista agrícola.

*               Proximidad al mar que le permite tener un puerto de gran actividad.

     Venecia asciende frente al declive de Rávena por las ventajas ya citadas a las que habría que añadir sus excelentes relaciones con Bizancio. 

     En el contexto cultural hay que añadir que las instituciones y el Derecho Romano no se pierden jamás en Italia, por eso, los focos principales italianos se comportan como focos principales de reactivación del Derecho Romano. La ciudad de Bolonia se convertirá en la capital universitaria del Derecho.

 

2)  Mediodía de Francia

 

     La futura zona del Languedoc y concretamente la costa mediterránea fue un área tradicionalmente muy urbanizada con ciudades tan singulares como Marsella que había sido uno de los pilares de la ordenación del Mediterráneo Occidental.

     Marsella se comporta como un foco comercial principal ya en época merovingia y continúa así en la época carolingia.

     Según Duby, la crisis de las ciudades, en esta zona, se produjo a causa de las segundas invasiones. Los sarracenos, procedentes del norte de África, de la Península Ibérica y de las Islas Baleares son los principales responsables de la destrucción del comercio al quebrantar con su piratería las rutas comerciales que unían esta zona con el resto de Europa. Los musulmanes se comportan como piratas rompiendo las vías comerciales marítimas (siglos IX y X), conquistan Fraxinetum y, desde allí, se dedican a interceptar la vida económica de la zona. El enclave musulmán se mantiene hasta el siglo XI gracias a sus relaciones con la Península Ibérica.

     La decadencia de la zona como consecuencia de los ataques de los sarracenos, se manifiesta en el sector industrial donde antes había importantes canteras y en el sector agrícola y ganadero.

     La respuesta a esos ataques fue un “proceso de encastillamiento”, es decir, la fortificación y amurallamiento de las ciudades (Albí).

     El renacimiento urbano durante la Plena Edad Media, una vez expulsados los sarracenos de Fraxinetum y pacificada la zona va a ser a partir de esas ciudades encastilladas  que renacerán como ciudades militares fortificadas en donde las murallas ya no tendrán función defensiva sino comercial.

 

3)  Ciudades Germano-Eslavas

 

     Los germanos tratan de ensanchar sus fronteras al este del río Elba, en esta colonización, van a fundar ciudades nuevas que sigan los esquemas occidentales y las funciones ya conocidas.

     El modelo será el de la ciudad de Lübek que es el modelo más depurado de una ciudad nueva. Aparece por iniciativa del conde de Holstein y, cuando el duque de Sajonia vea los resultados de la nueva ciudad, colaborará en su fundación ofreciéndole nuevos privilegios que serán confirmados en el siglo XIII por el emperador Federico. La ciudad que será la cabeza de la Hansa surge con la colaboración combinada de toda la escala feudal presente en la zona. Será dotada además con un castillo y murallas.

     La Europa del Este  conoce también el renacimiento urbano con ciudades que surgen dentro de un hábitat geográfico que no había conocido la urbanización. Praga, Cracovia, Moscú, Novgolo surgirán de la nada.

     Los germanos pretenden que la urbanización de estas ciudades sigan los modelos occidentales, cosa que los eslavos cumplen. Los eslavos lo que hacen es aplicar la retícula de lo que fueron sus estructuras al abandonar la vida nómada.

        Con todo lo expuesto, vemos que en la Plena Edad Media se ha creado una retícula urbana que va a condicionar la vida de la época. El contraste, a partir del siglo XIII, entre ámbito rural y urbano es evidente. Las ciudades son las ordenadoras del espacio y definen su existencia en función de unos muros que si fueron defensivos en su origen ahora tienen más carácter económico.

        Esa dicotomía entre mundo urbano y rural se manifiesta aún más en el mundo intelectual. Para los moralistas, la ciudad es receptora de todos los problemas en un mundo en que se pierden los valores consuetudinarios mientras que el mundo rural es quién conserva los valores tradicionales. No les falta algo de razón puesto que las más violentas herejías  de esta época plenomedieval van a encontrar su mejor ámbito de expresión en esa retícula urbana (herejía albigense, por ejemplo).

        Para responder al reto que la ciudad plantea a la vida religiosa, aparece la parroquia que multiplica su número para poder atender la vida espiritual de todos los ciudadanos.

        Surgen también, como consecuencia de las herejías,  órdenes religiosas nuevas con vocación urbana, las órdenes mendicantes, dominicos y franciscanos que añadirán su vocación de estudio para dar respuesta intelectual a las doctrinas heréticas.

 

INDUSTRIA COMERCIO Y CIRCULACIÓN MONETARIA

 

A)  LA INDUSTRIA

 

     El excedente de mano de obra proporciona brazos para las actividades económicas secundaria y terciaria, no es de extrañar que veamos incrementarse todas las industrias:

*     Básicas: Relativas a la alimentación, la Plena Edad Media debe dar respuesta a las necesidades de un hábitat concentrado. Hornos, lagares, molinos, etc. permitirán suministrar alimentos a una población creciente.

*     Complejas: Los dos motores fundamentales de la industria del período serán los sectores metalúrgico y textil.

*     Metalurgia: No hay novedades de signo técnico, se continúan aplicando las técnicas del mundo antiguo. La novedad estriba en la multiplicación de los pequeños y medianos talleres que provocan la reactivación de los procesos de extracción de metales para satisfacer las necesidades agrícolas y militares.

     Las necesidades de armamento, a partir de la Plena Edad Media, se multiplican. Si en la Alta Edad Media la protección corporal se limitaba a una coraza con placas metálicas superpuestas, en la Plena Edad Media se van a sustituir por el arnés, constituido por la llamada cota de malla (loriga, lorigón o camisones de malla según el tamaño), formada a base de anillos que exigen un trabajo muy fino, ya que han de ser cerrados mediante un remache, una vez engarzados en el conjunto. Para las piernas se utilizan las brazoneras (calzas de malla), mientras que para la cabeza los almofares (una especie de cofia de malla), todo ello fabricado con los anillos citados anteriormente.

Aparecen los maestros armeros, especializados en la fabricación de las piezas del arnés. Dado el alto precio de estas armas, pasaban de padres a hijos, heredando el descendiente masculino de mayor edad, todas las piezas y así asegurarse que un caballero sucedía a otro caballero.

Para neutralizar los efectos de las armas, cada vez más mortíferas (espadas tajadoras, etc.), la cota de malla se va cubriendo de placas sobre las que las flechas resbalan y las espadas tajadoras solamente las abollan, el almofar se acaba recubriendo por  los yelmos, siendo el más común el yelmo de bacil. Las armaduras de placas comienzan a partir del siglo XIII. En las miniaturas de las Cantigas de Santa María, ya aparecen representadas figuras con arneses de placas, también llamados arneses blancos o arneses completos.

Todas estas defensas se visten sobre unas vestiduras acolchadas que tienen nombres específicos. Sobre las armaduras se colocan también paños, llamados sobrevestas, para evitar los efectos del sol o de la lluvia.

Para identificarse, los caballeros se van a colocar todo un universo iconográfico. Aparecen todas las armas familiares que dan lugar a la heráldica. Las sobrevestas, los escudos, los paños de los caballos van cubiertos de estos escudos identificativos. El desarrollo de estos signos los llevan a situarse en las cimeras de los yelmos.

Hay una industria metalúrgica que a finales del siglo XIII y principios del XIV ya es motor de la economía. La industria bélica se hace aún más compleja con la aparición de las armas de fuego, es lo que llaman “los ingenios”. Las armas de fuego dan lugar a la fabricación de los primeros cañones, se trata de fundir un cilindro hueco de metal capaz de recibir por la boca una bola de metal y una carga de explosivos. Estos primeros ingenios, apenas si provocan daño por la incapacidad de los artilleros de precisar los disparos.

La Península Ibérica, con sus guerras continuadas, sobre todo en el siglo XV, convirtieron a España en una potencia de estas industrias, las fundiciones fueron muy buenas con muy buenos maestros fundidores. Estas fundiciones fueron, en buena medida, las garantes de la hegemonía militar española hasta el siglo XVII.

 

*     La Industria Textil: Como proceso industrial complicado se desarrolla  a partir del siglo XI y durante el siglo XII en determinados enclaves europeos que son los que ofrecen la situación geográfica necesaria y proporcionan la mano de obra precisa para garantizar la viabilidad de estas empresas.

 

     El foco textil más destacado es el de Flandes . El proceso industrial es un proceso complicado que exige, al final, una importante aportación de capitales.

     La primera parte, más simple, puede realizarse en domicilios particulares y suele ser realizada por mano de obra femenina que suele pedir menos salarios. La única exigencia es la abundancia de agua y, para esto, los Países Bajos reúnen unas condiciones inmejorables. Los procesos en esta fase serían los siguientes:

1) Limpieza de la lana recién esquilada (mano de obra femenina).

2) Vareado o baqueteado de la lana (podría requerir mano de obra masculina).

3) Cardado de la lana (femenina).

4) Hilado de la lana (femenina).

5) Devanado de la lana (femenina).

     Las siguientes operaciones exigen el empleo de mano de obra especializada, masculina y precisan una organización e inversión de capitales:

1) Bataneado de la lana, por medio de molinos de agua, para reducir la grasa de la misma.

2) Teñido de la lana, que se realiza en fábricas , operación muy dura y que requiere mucha agua.

     En el seno de estas industrias aparece en la Edad Media un grupo productivo que podríamos asimilar como el “proletariado”, que llegarán a tomar conciencia de su situación y provocarán agitaciones de orden social. En muchas ocasiones se les conocía por su oficio, así en Italia les llamaban “cuñas azules”.

     Estos tejidos adquieren, una vez acabado el proceso, unos precios elevadísimos, convirtiéndose en signos externos de lujo. El pueblo llano vestirá las estameñas, o vestiduras más asequibles que no precisaban de un proceso de fabricación tan complejos y caros.

     Este nuevo elemento de ordenación social, será regulado, y, a partir de la Plena Edad Media y durante la Baja Edad Media, aparecerán leyes sobre el lujo intentando limitarlo.

     En el caso de Flandes, la materia prima procede directamente de Inglaterra. Las ovejas inglesas proveen a Flandes de lana. Cuando estalle la guerra de los cien años, la lana castellana, a través de las puertas del Cantábrico será la que provea (en lugar de promover industrias textiles).

     En Italia van a surgir focos industriales en torno a la manufactura textil. Las ciudades toscanas desarrollan un proceso parecido al de Flandes, al que añadirán el proceso de la seda.

     La seda llega de China y su fabricación es un secreto proceso celosamente guardado por estos.

     Justiniano conoce el secreto por medio de unos misioneros quienes, al parecer, llevan a Bizancio unos gusanos. La seda bizantina comienza a competir con la seda china. Todos los secretos de fabricación de la seda, pasarán a Italia. El foco sedero italiano entrará en relación con el textil flamenco en las ferias de Champaña.

     La seda llega al sur de la Península Ibérica y, en la Edad Media, se desarrolla una importante industria sedera que acompaña a la fabricación del azucar. Será organizada por los musulmanes granadinos, pero su expulsión va a dar al traste con la tradición peninsular de fabricación de la seda.

     Íntimamente vinculada a la fabricación de la seda, está la industria del azucar. En la Edad Media se conocen muy pocos edulcorantes, solo la caña de azucar y la miel (la remolacha vendrá de América), que tienen unos precios muy elevados. El cultivo de la caña era de sumo interés, incluso político, y se someterá a regulaciones especiales

     La caña precisa altas temperaturas y alto grado de humedad, precisa parcelas empantanadas, es un cultivo complicado e insano que requirió el empleo de mano de obra esclava.

 

B)  EL COMERCIO

 

1. LA MONEDA

 

   Desde la perspectiva práctica, Europa occidental pasa de una Alta Edad Media con una escasez notable de moneda y un sistema monometalista de plata a una Plena Edad Media con abundancia de moneda y un sistema bimetalista (oro y plata).

   El mundo bizantino y el mundo Islámico durante la Alta Edad Media siguieron acuñando oro y plata en cantidad suficiente para garantizar un comercio fluido.

   Europa occidental carece de metales preciosos, las reservas de oro de la Península Ibérica fueron esquilmadas por los romanos y las de plata precisaban una tecnología nueva para seguir siendo explotadas. En cuanto a las reservas acumuladas, desaparecieron en su mayor parte durante los saqueos a los que se vieron sometidos los monasterios durante las invasiones.

   La moneda que se acuña es de escasa calidad y sufre el proceso de feudalización, aunque sea una regalía, los reyes darán su autorización para que determinadas Cecas, sean explotadas por particulares. Las monedas serán muy variadas, según las Cecas que las fabriquen, sin que exista homogeneidad entre ellas y, ante esta situación, tendrán mucha más aceptación las monedas bizantinas y musulmanas que siguen teniendo acceso a las fuentes de oro (africano) que, a través de rutas caravaneras complicadas acaba en los puertos norteafricanos. Los portugueses organizarán sus expediciones para encontrar el origen del oro africano.

   Hay oro también en Oriente y los musulmanes acceden a él a través de sus contactos orientales.

   En torno al milenio, la Península Ibérica empieza a tener acceso al oro acumulado en Al-Andalus, al cobrar los reinos cristianos, a partir del año 1030, las parias a las taifas musulmanas en metal precioso.

   En el siglo XIII, se descubren vetas de plata en el centro de Europa.     

 

        

 



[1] L. White, Tecnología Medieval y Cambio Social, Oxford, 1962

[2] Claudio Sanchez Albornoz, Estampas de la Vida Leonesa Hace 1000 Años.

[3] Henry Pirenne, Las Ciudades Medievales.