BIBLIOTECA TERCER MILENIO

LA BIBLIA

     
ANTIGUO TESTAMENTO -REYES-II
 

SEGUNDA PARTE - REYES DE JUDÁS HASTA EL CAUTIVERIO

Capítulo 20
Enfermedad de Ezequías
   
1
Por entonces enfermó de muerte Ezequías, y el profeta Isaías, hijo de Amós, vino a él y le dijo: “Así dice Yavé: Dispón de tu casa, porque vas a morir y no vivirás más.”
2
Ezequías volvió su rostro con la pared y oró a Yavé, diciendo:
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“¡Oh Yavé! Ten en cuenta que he andado ante ti fielmente y con corazón íntegro y que he hecho lo que es bueno a tus ojos.” Y Ezequías lloraba con gran llanto.
4
Isaías había salido; pero antes que llegase al atrio central, recibió palabra de Yavé, que le dijo:
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“Vuelve a Ezequías, jefe de mi pueblo, y dile: Así habla Yavé, el Dios de David, tu padre: He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas. Te curaré. Dentro de tres días subirás a la casa de Yavé.
6
Te añadiré otros quince años a tus días y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria, y protegeré a esta ciudad por amor de mí y por amor de David, mi siervo.”
7
Isaías dijo: “Tomad una masa de higos.” Tomáronla y se la pusieron sobre la úlcera, y Ezequías sanó.
8
Ezequías había preguntado a Isaías: “¿En qué señal conoceré yo que Yavé me curará y que al tercer día subiré a la casa de Yavé?”
9
Isaías le respondió: “He aquí la señal por la que conocerás que Yavé cumplirá la palabra que ha pronunciado: La sombra avanzará diez grados o retrocederá diez grados.”
10
Y Ezequías dijo: “Poca cosa es que avance diez grados; no así que retroceda diez grados.”
11
Entonces Isaías, profeta, invocó a Yavé, que hizo retroceder diez grados la sombra en el reloj de Ajaz.
12
Por este tiempo, Merodac Baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, mandó una carta y un presente a Ezequías, pues había tenido noticia de su enfermedad.
13
Ezequías dio audiencia a los mensajeros y les enseñó todos sus tesoros, la plata, el oro, los aromas y el aceite refinado, el arsenal y todo cuanto de precioso había en el tesoro. Nada hubo que Ezequías no les enseñara en la casa y en todas sus dependencias.
14
Isaías, profeta, vino luego a Ezequías y le dijo: “¿Qué han dicho esas gentes que han venido a ti?” Ezequías contestó: “Vienen de tierra lejana, de Babilonia.”
15
Isaías añadió: “¿Qué es lo que han visto de tu casa?” Ezequías respondió: “Han visto todo cuanto hay en la casa; les he enseñado todo mi tesoro, sin dejar nada.”
16
Entonces Isaías le dijo a Ezequías: “Escucha la palabra de Yavé:
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Tiempo vendrá en que será llevado a Babilonia todo cuanto hay en esta casa, todo cuanto atesoraron tus padres hasta hoy, sin quedar nada.
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Y de los hijos que de ti saldrán, de los engendrados por ti, tomarán para hacer de ellos eunucos del palacio del rey de Babilonia.”
19
Ezequías respondió a Isaías: “Buena es la palabra de Yavé que has pronunciado". Pues se decía: ¿Por qué no, si va a haber paz y seguridad en mis días?
20
El resto de los hechos de Ezequías, todas sus hazañas, cómo hizo el estanque y el acueducto y trajo las aguas a la ciudad ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?
21
Ezequías se durmió con sus padres, y le sucedió Manasés, su hijo.