El Corazón de María. La Historia Divina de Jesús
LA BIBLIA
La Creación de los Cielos y la Tierra. Introducción de Cristo Raul a la Cosmología del Siglo XXI)

Antiguo Testamento

Pentateuco

Génesis - Exodo - Levítico - Números - Deuteronomio

Históricos

Josué - Jueces - Samuel

Reyes I & ReyesII

Paralipómenos o CRÓNICAS Libro I // II

Rut - Tobías - Job - Judit - Esdras- Nehemías - Ester -Macabeos I / Macabeos II

Sapienciales

Salmos -Proverbios - El Eclesiastés - El Cantar de los Cantares - Sabiduría -Eclesiástico

Proféticos

Isaías - Jeremías - Lamentaciones de jeremías - Baruc - Ezequiel - Daniel - Oseas - Joel-

Amós - Abdías - Jonás - Miqueas - Nahúm - Habacuc - Sofonías - Ageo - Zacarías - Malaquías

Nuevo testamento

Evangelios

San Mateo ... San Marcos.... San Lucas....San Juan

Hechos de los Apóstoles

Introducción Biográfica a San Pablo

a los Romanos..- .Primera a los Corintios..-.Segunda a los Corintios..-.a los Gálatas.-..a los Efesios..-. a los Filipenses..-.a los Colosenses..-. Primera a los Tesalonicenses..-. Segunda a los Tesalonicenses..- .Primera a Timoteo..-. Segunda a Timoteo..- a Tito..- .a Filemón. -..a los Hebreos...

Epístola de Santiago

Primera Epístola de San Pedro..-.. Segunda Epístola de San Pedro

Primera Epístola de San Juan .-..Segunda Epístola de San Juan..-.Tercera Epístola de San Juan

Epístola de San Judas

Apocalipsis

INTRODUCCION GENERAL

La Biblia tal cual la conocemos se basa en un Principio Universal Supremo, que comprende en su cuerpo literario el espíritu de la Ley, el alma Moral de la Sociedad y la razón Metafísica de la Historia en cuanto Movimiento del Género Humano en el Tiempo y el Espacio, y por extensión: de la Creación entera. Este Principio es la Biblia. Sea en cuanto Religión aplicada a la Humanidad en tanto que Ser, el Cristianismo; sea en cuanto Acto aplicado a una Raza en tanto que elegida, el Judaísmo: la Biblia es el Principio inconmovible que mantiene la Historia Universal en evolución constante desde el Caos y la Anarquía a la Armonía y el Derecho naturales a la Inteligencia del Ser. El Hombre es anterior a todo libro escrito y, como Ayer igualmente en un Mañana hipotético, el Hombre puede sobrevivir sin libro alguno. Pero la Civilización no puede subsistir sin la Biblia; la Civilización es el fruto de la Biblia. Antes de Cristo no hubo Civilización.

La Civilización comienza con el Cristianismo, y es en el Cristianismo y durante su proceso de crecimiento y edificación que la Civilización se fue formando hasta devenir consciente de su Ser. La Historia de la Civilización es, por consiguiente, Historia del Cristianismo. Y al igual que desde el principio el Cristianismo estuvo sujeto a proceso de persecución y destrucción, asimismo la Civilización ha crecido y se ha desarrollado en lucha desgarradora constante contra una sucesión imparable de fuerzas destructoras, externas e internas, consecuencias de las cuales fueron revoluciones y guerras mundiales.

Desde la Semilla que en Abraham y sus padres comenzó a echar raíces en la Historia, hasta el Nacimiento del Verdadero Fundador de la Civilización en la Tierra, nuestro Jesucristo, un Mundo de animales y bestias racionales buscó la eternidad de su Sociedad Salvaje basando su victoria en el Poder de la Fuerza Bruta. Pero el salto de una Sociedad Animal-Racional a la Civilización Espiritual-Ontológica sólo puede basarse en el Poder de Aquel Creador del Universo que creó al Hombre a su Imagen y Semejanza a fin de establecer entre la Creación y su Dios una Sociedad basada en el Ser en tanto en cuanto sujeto de Deber y de Derecho. Es decir, engendrar en el devenir de lo Humano un hijo de Dios.

Este Proceso, expuesto a su fracaso apocalíptico desde los orígenes de la Historia Universal escrita, cual se refleja en la Biblia, es el que se consuma -por Restauración mediante Redención- con el Nacimiento de Jesús, y en la Muerte de Cristo se abre a toda la Humanidad, extendiendo Jesucristo con su Resurrección lo que se hizo a título individual al dominio universal. Así, puesto que desde su Nacimiento el Cristianismo, en la Persona de su Fundador, ha estado sometido a constante presión destructora, su fruto, la Civilización, Cristiana por en cuanto sin el Cristianismo jamás se hubiera producido el salto de la Sociedad Animal-Político-Racional a la Civilización del Derecho : a la Verdad, la Justicia, a la Paz; y precisamente porque éste era el Fin del Cristianismo que Dios puso sobre la faz de la Historia al hacerse hombre su Hijo, la Civilización Cristiana ha sido objeto de constantes ataques destructivos, ya desde fuera como desde dentro. Pero mientras exista la Biblia el Cristianismo seguirá su evolución histórica hasta unir la Plenitud de las Naciones del Género Humano en un Único Reino Universal, cuya Corona reposa en la Cabeza del Hijo Unigénito de Dios. Este es el Fin de la Historia: la Glorificación del Hijo de Dios, el Brazo de Yavé, Creador de todas las cosas, por cuya Palabra Todopoderosa Dios Eterno, su Padre, para maravilla de toda su Casa, hace, hizo y hará "brillar la Luz en medio de las Tinieblas".

Dada esta Meta se entiende que Dios y su Libro hayan sido objetos de persecución y exterminio de parte de todos los poderes ciegos que tuvieron y tienen en la Unificación del Género Humano en un sólo Cuerpo, Ecce Homo, cuya Cabeza es Cristo Jesús, su enemigo público número uno. La Coronación del Hijo Unigénito de Dios como Rey Universal, Único y Sempiterno, sobre la Creación entera de Dios Eterno, su Padre, es una Declaración de Abrogación de todas las Coronas del Universo y un Manifiesto de Libertad por el que la Obediencia Debida de criatura a criatura queda abolida en Exaltación Omnipotente del Poder de Aquel en cuyas Manos Dios Padre ha dispuesto que estén todas las cosas, las del Cielo y las de la Tierra: Por la Eternidad.

La Biblia es, pues, ante todo y sobre todo, la Crónica de una Revolución Universal que le afecta a la Creación entera y establece la Historia del Futuro de la Eternidad desde un Principio Nuevo. Desde el Prólogo mismo de la Biblia, "La Creación del Universo", Dios se manifiesta como su Autor y presupone en su Omnisciencia la Fragilidad de su Libro a los ojos de un Mundo cuya Ignorancia sobre las Causas de la Revolución del Reino de los cielos, que en la Biblia encuentra su Prehistoria, era tan grande - la ignorancia humana - como inmensa la diferencia entre la Inteligencia del Creador y una Criatura aún en su fase animal-racional-política.

En efecto, el "animal racional" en su versión política o en su versión filosófica era una criatura impotente frente al abismo que separa la Razón de la Inteligencia. Y sin embargo el Hombre fue creado para alcanzar la Inteligencia sin límites ni medida, a imagen y semejanza de la Naturaleza de la Inteligencia de su Creador. Pero privado de este acceso su Historia tenía, por lógica, que escribir en las páginas del Universo la Crónica de una Guerra Civil Perpetua cuyo Fin, por ley, habría de conducir a todo el Mundo a su Apocalipsis Final.

La Biblia es, por consiguiente, la Crónica de la Fundación del Reino Universal de Dios, Padre e Hijo, en el mismo Espíritu Santo, (Antiguo Testamento), y el Establecimiento de la Civilización bajo cuya Bandera y Estandarte cristianos el Mundo se enfrenta a ese momento en tensión final: Obediencia a la Corona del Hijo de Dios o Rebelión contra la Voluntad de Dios, su Padre (Nuevo Testamento).

En el camino la Historia Universal es reflejada en una Familia, la de Noé, que se hace Tribu en Abraham, el Hebreo, y se desarrolla hasta devenir Nación, la Judía, en cuyos hijos e hijas todo lo bueno y todo lo malo encontró cuerpo a fin de que en su carne y en su sangre la Humanidad, como se lee, recibiéramos un Curso Divino sobre la Ciencia del bien y del mal, cuyo desconocimiento ocasionó la ruina temporal de nuestro Género.

Desde el conocimiento de esta Ciencia del Bien y del Mal se entiende la naturaleza del ataque de la Razón contra la Fe y su interés en reducir a fábula el Libro de los Orígenes del Género Humano.

Mi misión en esta sección de la BTM, es entrar en la Historia de esa Familia, Tribu y Nación a la luz de la Historia Universal rescatada de su tumba por la Arqueología, contra cuya Historia la Razón, antes de la Arqueología, se lanzó con la furia de una bestia depredadora dispuesta a devorar página por página cada uno de los libros de las Sagradas Escrituras. La necesidad es obvia. Aún cuando la dialéctica de la Razón del XIX contra la Veracidad Histórica de la Biblia ha sido desmantelada por la Arqueología, enfangado el Siglo XX en el Apocalipsis de su destrucción total, los Historiadores del XXI aún no han desecho lo que la Razón hiciera, y sigue circulando en el mundo la montaña de sentencias sin fundamento científico que los profetas del Socialismo y del Evolucionismo escribieron contra el Cristianismo.

Aún cuando no lo crean, ellos pasarán, ya están pasando: "Pero mi Palabra no pasará jamás".

FUNDACION DEL REINO UNIVERSAL

La segunda parte de su Libro, el Evangelio, trata de la Batalla entre la Vida y la Muerte, del Cielo contra el Infierno, y glorifica la Victoria del Espíritu Santo contra el espíritu Maligno; de Cristo sobre el Diablo.

Dice el Libro de Dios en su tercera parte que llegado el Día Anunciado le ordenó Dios a todos sus hijos presentarse ante su Trono y deponer sus coronas a sus pies. De lo que se lee se ve que unos lo hicieron y otros se negaron, y en consecuencia los Rebeldes que no lo hicieron fueron perseguidos, destronados y arrojados del Cielo.

De la lectura del Nuevo Testamento se desprende que mientras los príncipes Fieles persiguieron a los Rebeldes, Dios llamó a su Primogénito, le dió a conocer la Doctrina del Reino de los Cielos e inmediatamente le envió a nuestro mundo, donde se encarnó en María "la Virgen de Nazaret", y nació bajo el reinado de los Herodes, en Belén de Judá, durante los días del censo universal decretado por Octavio César Augusto, sobre cuya historicidad hay mucho que decir, a su tiempo.

Ignorante y desconocedor de las medidas revolucionarias que su Padre había proyectado y empezaban a materializarse a raiz de su Encarnación, el Hijo de Dios descubrió a Cristo durante el episodio que El mismo protagonizara en el Templo, a la edad de los doce años aproximadamente. En Cristo descubrió Jesús el Pensamiento de Dios, y lo que es más importante, descubrió el Origen del Espíritu Santo, que estaba en su Padre, Único Dios Verdadero e Increado que conocieron el Infinito y la Eternidad.

Se desprende de la lectura del Nuevo Testamento que Dios le descubrió a su Hijo tanto la identidad del verdadero Enemigo de su Reino cuanto la Naturaleza de la Revolución que únicamente y nadie más que Cristo Jesús podía y debía abrir.

Cristo Jesús, el Rey Mesías, el heredero de todas las promesas escritas en el Antiguo Testamento, nacido del espíritu de Yavé: "espíritu de inteligencia y sabiduría, de entendimiento y fortaleza, de consejo y temor de Dios". Estando sin embargo sujeto por su Origen a la estructura del Mundo Antiguo, y porque de entre todos los príncipes del Cielo Jesús era el Rey de reyes, también a El le tocaba obedecer y sujetarse al decreto de Abolición del Imperio que su Padre dictara y estuvo en la causa de la Batalla en el Cielo, de la que habla en Su Libro, Apocalipsis. Al igual que lo hicieron los Príncipes del Cielo también el Rey de reyes y Señor de señores debía deponer su Corona a los pies de Dios.

Y así fue. Así se hizo; Jesús, el Primogénito de los hijos de Dios, el Unigénito de Dios, puso su Corona a los pies del Trono del Espíritu Santo de Dios, su Padre.

De manera que sujeto a la condición de los particulares que bajo riesgo y cuenta propia emprenden una revolución sin contar con más fuerza que el amor a la Verdad, también Jesús fue atrapado por los poderes reaccionarios de este mundo, y, consecuentemente, entregado a los jueces de Cristo para que fuera contado entre los malhechores por enemigo de la Nación al caso.

EL MISTERIO DE CRISTO.

Pero lo que no sabía nadie, porque nadie podía saberlo, era que al regresar a su Mundo Jesucristo lo hacía como Rey Todopoderoso a imagen y semejanza de su Padre, y que Glorificado de esta manera llevaba a su Casa una Nueva familia, su propia Familia, a nacer, pero que estaba en El: Una Esposa, la Iglesia Católica, engendrada para unir a todo el Universo en una misma Religión, unos Hermanos, cuyo Poder es el de Dios, que está en su Palabra, y una Descendencia, nacida para unir todo su Reino en una misma Inteligencia.

He aquí el Misterio de Dios, que es Cristo: La Cabeza es Cristo Jesús; el Tronco es la Iglesia Católica, y los Miembros los Hermanos y los Hijos de Dios. Aquí está el espíritu de Inteligencia:

"Tengo por cierto que los padecimientos del tiempo presente no son nada en comparación con la gloria que ha de manifestarse en nosotros; porque la expectación ansiosa de la creación está esperando la manifestación de los hijos de Dios, pues las criaturas están sujetas a la vanidad, no de grado, sino por razón de quien las sujeta, con la esperanza de que también ellas serán libertadas de la servidumbre de la corrupción para participar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios"

 

C.R.Y&S